jueves, 19 de agosto de 2010

L & F

Después de una intermitente y pasional relación, zanjada con un 'espero poder volver a verte alguna vez', F había desconectado por completo. Como alguna otra vez había hecho pese a las infinitas avertencias de L, de que si lo hacía, podrían perder el contacto para siempre. En tal caso, tan sólo les quedaría la casualidad o el destino para un reencuentro.

Tras medio año, L recibió una llamada de Inglaterra pero no llegó a tiempo a descolgar el teléfono.. "Era él", pensó. Y tras un rato decidió escribirle un e-mail.

Minutos después, F aparecía en el chat saludando eufórico. A continuación, otro email aparecía en la bandeja de entrada de L. Mientras tanto L saludó a F; e interrumpiendo las primeras palabras de la que sería una conversación intensa, L comentó a F que iría a leer el correo que le había llegado. Se trataba de una 'solicitud de amistad' de F para L. L sonrió, una vez más. Él había vuelto. Realmente nunca se alejó.

Sin reproches L preguntó a F en tono distendido que porqué lo había hecho. Que por qué jugó a perdoer el contacto. A esta cuestión él sólo respondió: "lo siento".
F estuvo como pocas veces en una conversación, decía L. "Alegre y feliz. Lo veía en su rostro", "Estaba guapísimo, era 'mi F'", añadió ella.
Le preguntó que qué tal le iba y le dijo que él quizá se fuera a Canadá. Seguidamente le daba la gran noticia: inchala i will get married'. La emoción invadió a L.
"Yo me siento feliz, aliviada porque yo no 'puedo' dárselo y él lo necesita", relataba L. La de L y F era una relación pasional, prohibida, clandestina, real e intensa. Una relación donde sobraban las palabras, un entendimiento sin palabras, apenas con gestos. Tras la gran noticia F preguntó a L si quería ver a la que 'inchlalah' sería su futura esposa. Y se la mostró. Era bella, fina. "Espero que lo sepa querer", "Es de su país y no sé porqué pero me da buena espina", decía L. F decía querer asentar su vida. "¿Estás enamorado?", le preguntó L, y F le contestó que no, pero que con el tiempo la amaría. Algo de lo que L estaba más quesegura. "Tan sólo ella tendría que ser capaz de verlo", contaba L. Mientras tanto F y L compartían fotos por el chat, L pensaba que F no podía verle a través de la webcam, al no tener su imagen en primer plano. Y de repente F gritó en mayúscula DON'T CRY (como siempre) No soportaba verle llorar. Ella no pudo contenerse.
L ya le había dicho que le deseaba lo mejor, pero no dudó en repetirlo una vez más. Necesitaba transmitir a F que siempre iba a estar ahí.

F le dijo a L, seguramente para aplacar las lágrimas, que su nueva pareja sabía de ella. Y que ella le preguntó si tenía algún amigo especial y que él le dijo que esa amiga especial era una chica y se llamaba L. u nueva pareja confesó sentir celos de ella, pero finalmente pudo entender la calidad e intensidad de la amistad entre ambos.

F le dijo a L que le gustaría que estuviera en su boda. A ella le encantó la idea, pero consideró que lo único que podría hacer ella ahí es molestar. F mostró su desacuerdo y L lo suavizó diciendo que realmente no iría porque no sabría contener la emoción.

La de F y L es una historia muy especial que no morirá NUNCA. L pudo saber cómo tras sus ojos alegres, F, escondía agradecimiento, amor, complicidad, comprensión y cariño hacia hacia ella. Nunca anes se lo había transmitido de ese modo tan evidente. Antes F, daba por sobreentendidas las cosas o solía acusar a L de querer acaparar el papel de quién amaba más de los dos en esta historia, cuando lo único que L quería hacerle saber es que dudaba que F supiera lo que ella le quería.
Desdeque nos conocimos, confesó L, sabía que esto perduraría. Algo que siempre ella supo a través de actitudes, gestos y hechos, nunca palabras.

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