Después de un día 'normalito' y 'rutinario' en el que no tengo nada que celebrar, salvo que lo he aprovechado, creo que bien... he salido a airearme y a comprar los ingredientes necesarios para darme un buen capricho. He comprado nueces, chocolate y gominolas. Sí, todo muy 'digestivo', pero es que, al igual que el amor, una buena dosis, en este caso, de dulce, impulsa a cualquiera; y hoy, lo necesito.
Bien, después de tener todos esos elementos indispensables para pensar con claridad y dar rienda suelta a mi fantasía del día, he tomado el camino a casa rumbo a 'mi momento'. Eso sí, no sin antes dedicar un momento a los 'preliminares'. Total, no tenia prisa.
He pasado por un bar aparentemente normal, pero que me transmite una energía especial, si lo comparo con los que hay alrededor. Lo he elegido porque en su terraza he pasado momentos tranquilos y de relax, los días pasados. Y hoy, además, había alguien más, disfrutando de un momento de soledad; ocupando una silla, en una mesa de cuatro personas.
Me he sentado en la terraza y he pedido un café con leche y un agua. Mis labios estaban sensibles, como si hubiera tenido la ocasión de besar a alguien plácidamente, durante un instante.
De fondo Whitney Houston, un mito que ya era 'Leyenda' y que ahora lo es más. Nunca volverá, he pensado, pero siempre permanecerá en nuestra memoria.
Al igual que mi paso por Málaga, que ya casi ha pasado a ser 'historia', una más de las que forman parte de mis experiencias.
Ha sido un momento mío, solamente mío, sobre todo porque no tengo he tenido la oportunidad de compartirlo. Ya me gustaría que así hubiera sido. Pero en este momento era más que improbable, casi imposible.
A diferencia de otros días, hoy, no he pensado tanto en 'eso' con lo que fantaseo casi a diario, a sabiendas de que si ocurriera no tendría buen final. Y no lo tendría, porque el transcurso del tiempo me ha hecho verlo así. Tal cual. (Parezco tenerlo claro y no es así. A veces, tanta claridad, mata mi chispa y me revelo ante ella).
No he pensado en 'eso', no, vale. Pero sí he pensado en un tipo de AMOR radicalmente diferente al que me produce pensar en 'eso'. Sí, digo 'eso' y no 'él'. Más que nada porque lo que a 'eso' me une es únicamente pasado; muy poco de nuestro presente compartido. Así lo siento.
Como decía, he pensado en un amor diferente, puro, sencillo, sincero y MÁGICO. El de las dos personas que más quiero en la vida, a quienes debo formar parte de esta 'escena' que es la vida, durante 27 años.
Y me he recreado. Sobre todo en los detalles que hacían de ese amor algo mágico. Esa manera de querer que convertía su unión en única. Esa exclusividad de sentimiento que por mucho tiempo pensé que era el germen de toda pareja. Seré ingenua...!
Y ahí lo he entendido todo. Es lógico que ella no pueda estar hoy de buen humor. Claro!, está enfadada con el destino! Está disgustada con su ida. Qué menos, si otros somos capaces de darle un revés al mundo por el hecho de ansiar algo que aún no tiene razón de ser.
Ella está enfadada y con razón. Tristemente con razón. Así de crudo. Está enrabietada y no le faltan motivos. No puede sentir una sola vez más la reciprocidad de ese sentimiento que ha caracterizado la unión más importante de su vida con la persona más importante que ha conocido. Sólo puede 'recrear' esa sensación pasional y 'suya' a través de los recuerdos. Y por muchos que estos sean, siempre le resultarán pocos.
A ella aún le cuesta y permanece ajena a la 'grandiosidad' de poder haber llegado a este punto de 'sentir'. El punto de poder decir con todas las letras que fue co-protragonista de una gran historia de amor. Co-protagonista de más de cuarenta años de complicidad, que muchos envidiarían hoy, haciendo el esfuerzo de ponerse en su lugar. Un amor de TODOS LOS DÍAS que, además, se avivaba cada 14 de febrero.
[A ella, a quien más quiero, sólo le puedo decir 'GRACIAS' por haber sabido enseñarnos que quererse es cosa de dos, que una pareja ha de ser un equipo. Siéntete afortunada mamá, porque no todo el mundo ha vivido una historia como la tuya. Sonríe, por favor, quiero seguir aprendiendo de ti.]
[Todo lo aquí expuesto tiene una razón. 'Mirando al mar']
Es bionito, que un 14 de febrero, hayas pensado en el amor que te llevó a existir, acabara como acabara, y que hagas ese giro para entender que querer sigue siendo cosa de dos. A mí me ha parecido precioso. Una vez paseé por tu blog y pensé... esta chica por qué tiene esto abandonado. Me alegro de que lo hayas retomado.
ResponderEliminarUn abrazo
Muchas gracias @Beronikes. Poco a poco retomamos el ritmo y a ver si lo hago 'revivir'. Besos. Nos leemos. Y gracias por pasear por mi escenario.
ResponderEliminar